Cuéntame "tales"

viernes 17 de octubre de 2008

La Guerra de Vietnam.

Quizás sea la música de fondo, o mucho más probable que mi casa ha sido ocupada por obreros de mono azul marino, lo que hace que inmersa en mis "no pensamientos" vuelva a escribir. Es decir, estoy muy aburrida. Aunque pensándolo bien, tampoco es para tanto... por ahora.

Mi nuevo habitáculo independiente donde poder ser yo es la habitación de mis padres, que como están fuera "vigilando" la actuación de los obreros, pasan más o menos de ella. A pesar de haber encajado bien el escritorio y mi ordenador en el dormitorio, la nueva conexión a través de un adaptador USB no me permite viajar muy lejos, aunque al menos "funciona", eso sí, nada como escuchar música acompañada por una percusión de instrumentos caseros como son los martillos y otros que no son tan caseros para mí, porque los desconozco.

Un blues de guitarra que sale de los altavoces y que es destruido por el chirriante sonido de un aparatejo que corta las losas... y que lo llena todo de polvo, y no precisamente del bueno, entre otras cosas porque ninguno de los obreros que lo llenan todo de esa desagradable materia, están como para manchar la casa de la buena... materia claro.

Con la cama de mis padres a la espalda y unos cuantos mechones menos de pelo, aquí me encuentro, entre trincheras fabricadas a base de colchones, sofás, mesitas de noche, escritorios con sus respectivos ordenadores (unos mejores que otros)... y demás "trastos" que antes formaban parte de la habitación de mi hermana y de la mía.

Calculando, cavilando, pensando, imaginando, inventando, intentando razonar, dando vueltas a la cabeza para meter, encajar, embutir, introducir, poner, incrustar, rellenar cosas, cacharros, objetos, artilugios, mamotretos, cachivaches, bártulos, chismes... así, poco a poco, en la selva vietnamita me encuentro, bueno, me pierdo. Una selva cubierta por una densa niebla que apenas permite respirar. Un Vietnam en conflicto, con estrepitosos bombardeos y fangosos suelos, y con unos perversos yanquis que han ocupado mi país. Como un vietnamita más, de aquellos no tan lejanos años, me siento.

En fin, no os preocupéis, que volveré algún día... y viva.
posted by Ushuaia at 19:58

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